Descrição
MANIFIESTO DEL COLECTIVO FEMINISTA "MARTI VIVE!"
El colectivo "Marti Vive!" nace en 2015 con el intuito de reunir compañeras latinoamericanas y caribeñas de la Universidad Federal de la Integración Latinoamericana para discutir pautas relacionadas a nuestra situación de mujeres dentro de una sociedad patriarcal que nos hace vulnerables a vivir situaciones de violencia e injusticia abrasada por un sistema que propicia dichas agresiones. Nosotras entendemos que es sumamente importante discutir sobre las consecuencias de nacer y ser mujer en una sociedad que privilegia al hombre, esto porque dicho sistema de opresión establece una serie de condicionantes a la cual nosotras estamos sometidas y donde la educación determina el modo para tornarse un ser socialmente femenino, entendiendo que eso se traduciría en un comportamiento sumiso, de la mujer como una persona delicada, provista de un instinto de cuidado y maternal, sujeta a permanecer en la esfera privada para encargarse del cuidado del hogar, los niños y el hombre.
Cuando esa absorción involuntaria de un discurso que moldea la manera como las mujeres deben comportarse, verse y apreciarse ocurre, debe entenderse que sirven para la preservación de determinados mecanismo sociales de jerarquización de los géneros. Es bajo este sistema que se manifiestan disposiciones sexistas porque instituye que mujeres estarían aptas a ejercer determinados comportamientos y sentimientos, siempre en detrimento al otro, en este caso al hombre. Por este motivo el cuerpo femenino no es un cuerpo libre, está siempre sometido a un vigilante, que la disminuye, la violenta, la idealiza, todo eso para encajarse a un padrón que siempre está determinado por el otro.
En Brasil existen datos alarmantes referentes a la violencia sufrida por mujeres, una en cada cinco mujeres han admitido que fueron víctima de algún tipo de violencia doméstica o familiar provocada por un hombre . También podemos destacar estadísticas preocupantes sobre violencia física sufrida por nuestras compañeras, y estas establecen que 1 a cada 5 mujeres son agredidas a cada 24 segundos en dicho país. Para ilustrar el mapa de violencia en Brasil revelamos que en 2014 se realizaron un total de 52.957 denuncias de violencia contra mujeres, donde 27.369 corresponden a denuncias de violencia física (51,68%), 16.126 de violencia psicológica (31,81%), 5.126 de violencia moral (9,68%), 1.517 de violencia sexual (2,86%), 931 de carcere privado (1,76%) y 140 denuncias referente al tráfico (0,26%). Entre los años 1980 y 2010 sabemos que más de 92 mil mujeres fueron asesinadas en Brasil, 43.7 mil fueron en la última década. Podemos enfatizar además que en el año 2011 fueron notificados, según el Sistema de Informação de Agravos de Notificação (Sinan) del Ministerio de la Salud un total de 12.087 casos de violencia sexual en el Brasil, son datos muy preocupantes que comprueban la situación de fragilidad a las cuales estamos sometidas todas las mujeres por un sistema que nos violenta.
La violencia que sufrimos sólo porque somos mujeres no distingue etnia, ni clases sociales, pero cabe destacar que las más graves se dan entre la mujeres negras, nativas, homosexuales, transexuales, travestis, transgénero, trabajadoras y jóvenes. Hablamos de mujeres negras porque entendemos que ser negro hoy en cualquier lugar del mundo trae consigo un bagaje histórico enorme, sabemos que por muchos años personas negras fueron esclavizadas, subalternizadas y exploradas. Ser mujer en nuestra sociedad ya significa una historia de sumisión, las mujeres negras de hoy son las esclavizadas de ayer, fueron rehenes sexuales de hombres blancos, fueron maltratadas, agredidas, violadas y no existe manera de ocultar tantos siglos de sufrimiento. Hoy, la mayoría de nuestras compañeras negras hacen parte de la periferia, fruto de una herencia histórica que las condenó, muchas llevan jornadas extensas de trabajo y continúan siendo subyugadas y objetificadas. Hablamos asimismo de las mujeres nativas porque ellas han sido víctimas de devastadoras opresiones desde el colonialismo europeo, que en 1492 invadió nuestra Abya Yala y trajo como consecuencia el genocidio de millones de poblaciones nativas, que repartieron a los sobrevivientes como mano de obra gratuita o barata y posteriormente decidieron que ellos no eran aptos para el progreso y desarrollo. Las mujeres nativas de nuestro continente traen consigo el peso de haber sido exploradas y usadas por los "señores" europeos y continúan siendo pisadas por una sociedad que las ignora. También tenemos que levantar la voz de las mujeres homosexuales, transexuales, travestis y transgéneros porque somos consientes de la vulnerabilidad, gigantescas injusticias e invisibilidad a la que están sujetas. Brasil es el país que más mata a nuestras compañeras en todo el mundo, en el año 2013 fue realizada una pesquisa por la International Transgender Europe que reveló que entre 2008 y 2013 fueron asesinadas un total de 486 mujeres motivadas por el odio de sus perpetradores, y también cabe mencionar que 90% de ellas están en la prostitución por la dificultad que se deparan en encontrar un trabajo formal porque son víctimas de una sociedad que no respeta su identidad de género y las denigre, respaldada por el cissexismo que impone la idea de un género biológico históricamente construido. Por ese motivo necesitamos unir fuerza para combatir también al lado de todas nuestras compañeras de lucha, respetando nuestras vivencias comprendiendo que estamos sujetas bajo múltiples opresiones que provienen de las desigualdades y por ese motivo utilizar el discurso universal es excluyente, entonces es necesario discutir género ligados a la interacción entre dos o más formas de subordinación, ya sea el sexismo, racismo, patriarcado para tener en consideración las especificidades de las mujeres.
El colectivo feminista en la UNILA surge por la necesidad de combatir el machismo en la esfera universitaria. Como universitarias, mujeres, comprendemos nuestro protagonismo en esa lucha, al mismo tiempo que tal condición configura y delimita bien nuestra posición a la hora de hablar, permitiendo que apoyemos y articulemos con otros colectivos acciones dentro y fuera de la universidad que combatan también el patriarcado, el racismo, la homofobia, la lesbofobia, la bifobia, la transfobia y la xenofobia.
Nuestro encuentro se dio para apoyar estudiantes víctimas de abusos, haciéndonos percibir la falta de organización en cuanto a acciones que realicen propuestas en favor de la mujer dentro de la universidad, surgiendo demandas por producción de materiales, realización de talleres, grupos de estudios y rodas de conversa que nos unirá y nos empoderará más, al final, todas las mujeres compartimos lo que es sufrir con el machismo, pero aún, queremos no reproducirlo, de manera que la colectividad también es fundamental para la desconstrucción y la mayor sororidad.
Propusimos el nombre Marti Vive! para el grupo, porque creemos que Martina Piazza Conde, estudiante de la UNILA asesinada en 2014 en un acto de violencia de género, representó y representa con su lucha constante contra el machismo. Desde su llegada a Foz do Iguaçu, en 2011, colaboró de manera significativa en los ámbitos de la lucha a las mujeres. Persona de fuerte personalidad, diversión, risa fáci, sincera sonrisa, ella que bailaba a los tambores, buscó ayudar a amigos y amigas, porque con ellos construyó una familia. Martina vive en los corazones de todas las personas que la conocían y sigue bailando alrededor. Su caso no será olvidado, ella no será olvidada! Colocar su nombre en el colectivo tiene el objetivo de homenajearla pero también de, a través de su caso, poder mantener la discusión sobre machismo y patriarcado y combatir ese mal que hiere y mata tantas mujeres todos los días, dentro y fuera de la universidad.
Por una UNILA sin machismo!
Marti Vive!
fonte : https://www.facebook.com/Coletivo-Marti-Vive-1478644409120935/info/?tab=page_info
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